No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

lunes, 4 de diciembre de 2017

MITOS NÓRDICOS, DE NEIL GAIMAN

Mitos nórdicosMitos nórdicos by Neil Gaiman
My rating: 1 of 5 stars

Si cuando empecé a leer el libro hace unos días me dicen que voy a terminar dándole una estrella a un libro de Neil Gaiman me hubiera dado la risa... pero ahí está, he terminado el libro y tiene una sola estrella. Y el motivo es que por primera vez he leído un libro de Gaiman que no es que no me haya llegado, es que considero que no tiene nada de interés y que no aporta nada. A nada. Hace ya muchos años (estaba en el colegio aún) leí un libro sobre mitología escandinava, y las historias que cuenta Mitos Nórdicos son exáctamente las mismas que leí hace tantos años, y no creáis que mucho mejor escritas. Cuando leí de qué iba el libro pensaba encontrarme con los mismos mitos, sí, pero "tocados" por Gaiman. Con algo de esa magia que él aporta como nadie a las historias, incluso a las ya sabidas, como se ha visto en Sandman, en American Gods o en Hijos de Anansi. Pero es que aquí se ha limitado a recoger un compendio de historias sobre los dioses nórdicos, arrojarlas sobre el papel y ya. No hay nada de Gaiman, y de hecho, podría parecer que no hay nada de nadie, es tan aséptico que no parece tener siquiera autoría.

En fin, un chasco importante.

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domingo, 3 de diciembre de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: EL PRECIO DE LA INFAMIA (VI)

Después de conseguir acabar con la Reina del Sudario en el interior de la Torre Negra, los aventureros salieron al exterior de nuevo, teleportándose fuera con Yana y Pirkles, y regresaron a la cala en la que habían desembarcado, llevando ya con ellos el Beso de Aiger. Pero cuando llegaron a la playa, vieron que había un barco cerca del Maldición de Besmara, y que en este habían retirado sus banderas, ocupando su lugar un símbolo que Pirkles reconoció como el emblema de El Barracuda, el hijo de la capitana Aiger. Utilizando el sombrero de Besmara de Vanderlay para llegar al Maldición, donde vieron a algunos de sus antiguos tripulantes siendo utilizados como escudos humanos para evitar un posible ataque. Cuando llegaron junto a su barco, les lanzaron una escala, permitiendo que uno de ellos subiera para negociar. Sobre la cubierta del Maldición de Besmara, el capitán Shen se encontró con El Barracuda, cuya tripulación había tomado el barco, y que se mostró dispuesto a negociar con Shen su devolución a cambio de la espada que habían conseguido en la torre y que perteneciera a su madre. Tras una breve conversación, Shen aceptó entregarle la espada a cambio de la devolución del Maldición de Besmara y de la incorporación del navío del Barracuda en uno de los escuadrones de su flota, el Escuadrón Perdido, con Vanderlay como comodoro. Y nada más cerrar el trato, el Barracuda avisó a Shen de que había rumores de que la flota de Harrigan había abandonado su refugio y había partido en dirección a la Isla de los Ojos Vacíos. De inmediato, los aventureros se dirigieron a toda vela hacia la isla, consiguiendo en el camino Yana levantar la maldición de la Reina del Sudario sobre  Shen. 

En el camino, consiguieron reunirse con Echidna, que había partido de Fuerte Lack junto a los cuatro escuadrones que formaban el Escudo de los Grilletes, consiguiendo organizarse a tiempo de hacer frente a la flota de Harrigan, formada por tres escuadrones liderados por la segunda de Harrigan, una maga llamada Adelita Doloroso. La batalla fue cruda, siendo las Águilas de Drale del capitán Merrill Palo Respetable el primer escuadrón en ser destruido por completo, y aunque consiguieron resistir y hundir dos de los escuadrones de Doloroso, finalmente todas las fuerzas aliadas de los aventureros fueron derrotadas, y el Amargura abordó al Maldición de Besmara, siendo derrotados y aprisionados los aventureros. 

Despertaron sin Pirkles en un puñado de celdas con barrotes y paredes de piedra, una estructura que Emily y Vanderlay reconocieron como la cárcel de la fortaleza de Harrigan en la Isla Gannet. Allí se encontraron con viejos conocidos, miembros de la vieja tripulación del Amargura, la hechicera Quisquillosa Cuarto de Penique y el viejo cirujano, que había sufrido menos sinsabores que su compañera, cruelmente mutilada por Harrigan. El cirujano les contó que Harrigan les había aprisionado y torturado cuando le hicieron un comentario sobre su gestión del barco tras el motín de Plugg y el robo del Promesa de Hombre por los aventureros. Heridos y sin armas ni equipo, Shen consiguió liberarse de los grilletes, para luego soltar a Vanderlay y al resto de sus compañeros. El joven bardo les avisó de que se acercaba alguien a tiempo de que pudieran simular seguir atrapados, aunque Yana lanzó un hechizo paralizante sobre la persona que apareció, que resultó ser Pirkles, que venía delante de la vieja maestra de armas del Amargura, Riaris Krine, que amenazó con matarlo si no les veía a todos, y con matar a sus compañeros desaparecidos si alguno la atacaba. Finalmente, Riaris Krine encerró a Pirkles, al que habían flagelado, y se marchó, aunque Vanderlay escuchó algunos quejidos y gruñidos procedentes de más allá de la puerta, en el lugar que el Quilla había llamado "el patio de los Pescuezos", sabiendo el joven bardo que estos "Pescuezos" eran una raza de trolls marinos. 

Después de que Yana y Echidna mejoraran sus condiciones de salud, decidieron tratar de escapar, recuperar su equipo y a sus amigos, comprometiéndose Vanderlay con volver en cuanto fuera posible para liberar al cirujano y a la mutilada hechicera. Finalmente, salieron de la cárcel rodeados de la burbuja de invisibilidad de Vanderlay, pero Pirkles hizo ruido, atrayendo la atención de los Pescuezos y de una sacerdotisa de Norgorber, con lo que comenzó la lucha en la gran sala. Shen consiguió matar a la sacerdotisa, robándole su espada corta para hacer frente a los Pescuezos, que pusieron en serio peligro a los aventureros. Llevado por el miedo del momento, uno de los hechizos de Pirkles incluso hirió de gravedad a Echidna, que hubiera muerto de no haber sido por la intervención de Yana. Mientras Shen y Ambys trataban de hacer frente a los Pescuezos, Vanderlay pudo comprobar que el ruido provocado por su combate había alertado a los guardias, que ya se preparaban para atacarles si salían de aquella habitación, y Emily, Yana y Pirkles se encontraron en algunos momentos rozando la muerte, aunque consiguieron acabar finalmente con uno de los Pescuezos y hacer que el resto se retiraran, huyendo hacia el mar para regenerarse...

lunes, 20 de noviembre de 2017

TRILOGÍA DE LYONESSE 1: EL JARDÍN DE SULDRUN

El Jardín De SuldrunEl Jardín De Suldrun by Jack Vance
My rating: 3 of 5 stars

Entré al Jardín de Suldrun para hacer una pausa entre relato y relato de la edición anotada de la obra de Lovecraft que estoy leyendo, y la verdad es que hubo un momento en el que pensé que iba a salir de allí sin haber terminado la historia que Jack Vance comenzaba a contar. Y es que al comienzo, la sensación que me ha dado es la de una obra lenta, que se movía alrededor de un personaje, la princesa Suldrun, con el que no conseguía empatizar, y la sensación que me daba todo era de que estaba muy hueco. Pero...

Pero al final atravesé el erial en el que se me había convertido el principio del libro y a partir de más o menos el primer tercio la cosa comenzó a cambiar, y superada la parte centrada en Suldrun me encontré con una historia original, bien llevada y con un tono muy original, muy apartado de la mayoría de las cosas que estoy leyendo ahora mismo en lo que a fantasía se refiere. El Jardín de Suldrun tiene mucho de cuento, en cuanto a su narración, sus protagonistas y el entorno en el que se mueve, unas islas míticas situadas en el Golfo de Vizcaya, entre el continente y las islas británicas, donde el rey Casmir de Lyonesse, padre de Suldrun, conspira para hacerse con el control completo sobre los diferentes reinos que forman las islas. Los planes y decisiones de Casmir repercuten en muchos acontecimientos y personas, comenzando por la propia Suldrun o el príncipe Aillas de Troicinet, el mago Carfilhiot o Dhrûn, el niño de las hadas...

A ver qué tal sigue la historia y qué nos trae...



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domingo, 19 de noviembre de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: EL PRECIO DE LA INFAMIA (V)

Después de recuperar la flota perdida atrapada por los brykolakas en el Gaznate del Dragón, los aventureros regresaron al Maldición de Besmara para cumplir el último de los asuntos que Tessa Viento Favorable les había sugerido: recuperar la espada conocida como El Beso de Aiger de la Torre Negra. Mientras Echidna se quedaba atrás para supervisar la reparación de la nueva escuadra, el resto de los aventureros se dirigieron hacia la isla de la Torre Negra, donde según las historias, veinticinco años atrás, la capitana Aiger, sacerdotisa de Norgorber, se había enfrentado a una criatura llamada La Reina del Sudario, un ente extraplanar al que Aiger habría derrotado... o al menos eso se creía, pues nadie había vuelto jamás de la Torre Negra. Durante el camino, decidieron recurrir a la ayuda de una de las náufragas que habían recogido de la isla, una convocadora llamada Emily Barrett, que tomó tierra junto a ellos cuando llegaron a la isla. Se trataba de un islote prácticamente circular con la torre en el centro, de poco más de media milla de diámetro. La torre en sí era una construcción extraña, un pilar de ciento veinte metros de altura construido en una llamativa piedra negra porosa pero con la consistencia del mármol, y no más de diez metros de diámetro, sin entradas, ventanas ni puertas. 

Shen utilizó sus botas de escalada para llegar hasta la cima de la torre, donde descubrió que en algún momento de los últimos veinticinco años el techo se había colapsado sobre una planta inferior, y estaba cubierto de musgo, ramaje y plantas trepadoras. El capitán no encontró nada, mientras sus compañeros abajo exploraban diferentes posibilidades para acceder a la torre. Finalmente, Yana se transportó a la cima, y tras una breve exploración, encontró una trampilla que daba acceso al interior de la torre. El resto de los aventureros llegaron a la cima, y con ayuda de Ambys, el Eidolon de Emily, consiguieron romper la trampilla y acceder a la oscura torre, donde no había ninguna fuente de luz. Una vez en el interior de la torre, se encontraron con varios símbolos que Yana identificó como pertenecientes al culto a Dagón, un dios marítimo de carácter demoníaco. Shen pudo localizar la primera de las trapas que les esperaban, neutralizándola para conseguir un pedazo de serpentina alojado en el corazón de una estatua, pero Pirkles disparó una segunda trampa que lanzó una poderosa maldición sobre Yana y Emily, que de pronto se encontraron con los dolorosos mordiscos de unas anguilas devoradoras que atravesaban su cuerpo de un lado a otro. Shen consiguió desactivar la trampa para poder acceder a las escaleras que continuaban hacia el interior de la fortaleza, y Yana anuló los efectos de la maldición a tiempo de hacer frente juntos a un trío de nyogoths, criaturas abisales semejantes a nudos de intestinos cuajados de bocas que atacaron a Pirkles y Shen con sus mordiscos ácidos y poniendo a los aventureros en sendos aprietos, con Pirkles, Emily y Yana seriamente heridos y teniendo que hacer frente a las explosiones de ácido que causaban sus propios ataques a las criaturas, aunque finalmente Shen y Ambys consiguieron acabar con las dos últimas después de que Vanderlay y Emily consiguieran paralizarlos. Explorando aún más en el interior de la torre, y después de que Pirkles se viera envenenado por moho amarillo, consiguieron encontrar los restos de la capitana Aiger, que había muerto allí dentro junto a una trampilla que debía dar acceso a la sala donde se encontraba la Reina del Sudario, que al parecer había sido atrapada pero no había muerto. 

La Reina del Sudario, auténtica señora de la Torre Negra...


Decididos a conseguir el Beso de Aiger, los aventureros abrieron la trampilla, y Ambys descendió al pozo, siendo el primero en ser atacado por la Reina del Sudario, una criatura abisal a medio camino entre araña, pulpo y murciélago. El propio aspecto de la criatura era tan confuso que Yana, Vanderlay y Emily se sintieron confundidos por su presencia. La criatura volaba, se arrastraba y trepaba, y las heridas que causaba con sus mordiscos y sus garras parecían causar extrañas supuraciones que afectaron a Pirkles, Shen y Ambys. Vanderlay consiguió el Beso de Aiger, entregándoselo a Shen, pero finalmente, los ataques del Eidolon y la magia de Pirkles consiguieron que Shen diera el golpe final a la Reina del Abismo. Los aventureros habían conseguido el Beso, pero quizá a un alto precio... las heridas causadas por la Reina del Sudario no parecían cicatrizar del todo bien, y cuando llegó el momento de aplicarles curas, Yana se negó, le causaba repugnancia acercarse siquiera a ellos, hasta el punto de que Emily devolvió a Ambys a su plano de procedencia. Incapaz de curarse de sus heridas, sólo que Vanderlay consiguiera superar la aversión que Pirkles le provocaba evitó que este muriera desangrado, aunque finalmente el propio hechicero se libró de la maldición gastando un pergamino...

domingo, 12 de noviembre de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: EL PRECIO DE LA INFAMIA (IV)

Después de rechazar el ataque de los brykalakas del Maldición de Besmara, los aventureros pensaron que tenían que replantearse sus métodos de acercamiento a la isla. Finalmente, decidieron que serían Vanderlay, Echidna, Ron, Yana y Pirkles los que desembarcaran, mientras que el Capitán Shen continuaría a bordo del barco, sin detenerse y protegiéndolo de los brykalakas. Así, liderados por Vanderlay, el resto de los aventureros volvieron a desembarcar en la playa y se adentraron en la isla, siguiendo el camino que habían atisbado en la ocasión anterior. Echidna rastreó el camino, encontrando algunas huellas que parecían humanas y se adentraban en la selva. Decidieron seguir el rastro y tras pasar una noche durmiendo al raso y rechazar el ataque de un grupo de simios terribles, al día siguiente consiguieron dar con el lugar del que venían las huellas, una pequeña aldehuela donde un grupo de náufragos les esperaba armados con ballestas. Después de que Pirkles utilizara Sugestión con la líder de los náufragos, Vanderlay pudo ponerles de su lado con una magnífica narración de sus aventuras. Los náufragos, liderados por Alise Grogblud, resultaron ser la tripulación del Quilla, que había muerto al poco tiempo de llegar a la isla, convertido por los brykalakas en un lacedón. Desde ese momento, los náufragos habían perdido a varios de los suyos, pero habían descubierto que los brykalakas se llevaban los barcos que capturaban a un refugio en la isla menor.  Además, Alise les habló de una fuente con extrañas capacidades situada al norte de la isla, y unos extraños ídolos al sur. Dispuestos a explorar la isla antes de dirigirse al cementerio de barcos, se pusieron en marcha hacia el sur mientras los náufragos se preparaban por fin para abandonar la isla en el Maldición de Besmara. 



Los aventureros se pusieron en marcha hacia el sur de la isla, y tras un largo tiempo de camino, llegaron finalmente a los ídolos de los que Alise les había hablado. Pirkles identificó en ellos vieja magia de adivinación que probablemente sirviera para que milenios atrás los navegantes pudieran encontrar siempre aquel lugar, pero el hechicero también se dio cuenta de que el lugar estaba protegido por un constructo invisible y semimecánico armado con dos espadas bastardas que brillaban con magia. Los aventureros se prepararon para enfrentarse a él, tratando de cargar a Ron con todos sus escudos y ayudas para que hiciera frente al constructo, y sería Yana quien lo atacaría, activándolo y haciendo que corriera hacia ellos. En cuanto se puso en marcha, se dieron cuenta de que quizá no habían medido bien sus posibilidades, pues el constructo resistía sus conjuros, era difícil de dañar y no encontraban magia que disipar. La magia del constructo paralizó a Ron, que quedó indefenso y fue muerto por la criatura, momento en que el resto decidieron huir. En cuanto se alejaron de los ídolos, Vanderlay pudo ver como el constructo volvía a ocupar su lugar, desapareciendo. Aturdidos por la muerte de Ron, se dirigieron hacia la fuente, un lugar mágico cargado de energía del bien que Vanderlay identificó como perteneciente a la diosa Farasma, y que les ayudó a curarse de sus heridas, convirtiendo sus armas en azotes de muertos vivientes. 

Junto a Alise Grogblud, utilizaron el Sombrero de Besmara de Vanderlay para dirigirse al cementerio de barcos, situado en una hendedura en la piedra de la isla, y donde pudieron ver cuatro veleros aún útiles y a los que les habían cortado los mástiles, entre los que se encontraba el navío de El Quilla. Allí fueron atacados por cuatro brykalakas que les pusieron en serios aprietos mientras intentaban subir a la barca, hasta que Pirkles utilizó un pergamino de controlar las aguas para llevarles a uno de los barcos, donde se hicieron fuertes. Mientras Yana y Echidna canalizaban energía positiva contra las criaturas, Pirkles utilizaba su magia contra ellos, y Vanderlay y Alise las atacaban con una de las balistas de a bordo. Al final, consiguieron derrotar a los brykalakas y hacerse con el botín de los barcos, encontrando entre otras cosas el diario de El Quilla, que incluía un mapa de una parte de la fortaleza de Harrigan... 

jueves, 2 de noviembre de 2017

LOS QUE IGNORAN: LIBROS 3 Y 4

Los Que Ignoran: Libro 3 y 4Los Que Ignoran: Libro 3 y 4 by Roberto Alhambra
My rating: 5 of 5 stars

Que si a día de hoy el grimdark tiene una voz en España esa es la de Roberto Alhambra, quedó sobradamente demostrado en las dos primeras partes de Los Que Ignoran. Ahora, con los libros 3 y 4, Roberto viene a afianzar la calidad de su escritura, poniendo fin (al menos de momento) a la saga que comenzó con el descubrimiento por parte de Costas Alara de la llamada Tierra Prometida, que en lugar de traer prosperidad al Imperio como se pretendía originalmente, terminó extendiendo el caos y la destrucción.

En los libros 3 y 4 de Los que Ignoran, Roberto mira hacia atrás, y en el tercer libro de la saga, se retrotrae a tiempos pasados para ahondar en los antecedentes de la situación entre el Imperio y Guinakia, ahondando en los antecedentes de los protagonistas de la historia y dando nuevos detalles a ese mundo dibujado a puñaladas que es el que Roberto ha creado para Los que Ignoran. Pero también, evidentemente, continúa el camino hacia delante, poniendo fin al conflicto entre las facciones que habían comenzado a enfrentarse en los libros anteriores: el Imperio, los Viejos Guinakos, los Auténticos Guinakos y Los que Huelen, los djinns capaces de sentir y aniquilar al resto de los seguidores de los sentidos, Los que Oyen y los que Tocan guinakos, los que Catan y los que Ven en el Imperio.

Con el libro 4 de Los que Ignoran, Roberto ha cerrado de momento un círculo prácticamente perfecto, aunque se reserva suficientes detalles y elementos de su mundo como para que quizá en algún momento volvamos a encontrarnos con Sura, Nikos y el resto de los personajes de la saga.


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miércoles, 1 de noviembre de 2017

CRISIS EN TIERRAS INFINITAS

Crisis en Tierras InfinitasCrisis en Tierras Infinitas by Marv Wolfman
My rating: 5 of 5 stars

Los años ochenta fueron sin duda el momento en el que las grandes editoriales decidieron dar un golpe sobre la mesa y cambiar gran parte de sus propuestas. Y DC lo hizo a lo grande, destruyendo todo el mundo que había creado en su larga historia para volver a construirlo casi desde cero. Y la herramienta que utilizaron para ello fue una serie limitada de doce números, Crisis en Tierras Infinitas, con guión de Marv Wolfman y dibujos del genial George Pérez, en la que se narraba el enfrentamiento de los héroes del Multiverso con un enemigo prácticamente invencible cuya aspiración es destruir todo el Multiverso.

A través de una compleja historia donde la práctica totalidad de los héroes de DC tienen un lugar, Wolfman y Pérez nos narran una de las historias más épicas del mundo del cómic, aquella en la que se acuñó la frase "Mundos vivirán, mundos morirán", y en la que esto se cumple al pie de la letra. Mientras una ola de antimateria destruye los mundos, el multiverso recibe la ayuda de unos extraños salvadores: Monitor, Harbinger, Pariah y Alexander Luthor, que intentan coordinar a los héroes de los universos supervivientes para detener la destrucción. Los Supermanes de Tierra 1 y Tierra 2, Wonder Woman, el Green Lantern John Stewart, Supergirl, Blue Beetle, Lord Arion, Firestorm, los Titanes, los Outsiders, Demonio Azul... junto a villanos del calibre de Brainiac, Lex Luthor, Psimon, el Doctor Polaris o Killer Frost, todos tienen un papel en el mayor conflicto que quizá un cómic haya narrado nunca.

Absolutamente imprescindible.



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domingo, 29 de octubre de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: EL PRECIO DE LA INFAMIA (III)

Después de conseguir el apoyo de Sandara Quinn y Merrill Palo Respetable para la flota que estaban organizando, los aventureros decidieron buscar a Rotgram el Quilla, para lo que Vanderlay les apremió, ya que el muchacho ya había oído que los primeros oficiales de Harrigan tendían a no tener vidas demasiado largas. Pusieron rumbo a Quent, la ciudad de mayor tamaño más cercana a donde se encontraban, y allí comenzaron a sondear en busca de El Quilla. Tras varios días finalmente Shen consiguió encontrar a un hombre que le dijo que probablemente El Quilla se encontrara cerca del Gaznate del Dragón, un estrecho paso entre dos islas, conocidas como las Fauces Mayores y las Fauces Menores, una zona de difícil navegación en la que los barcos tendían a desaparecer. 

Contando con la pericia de Echidna al timón, pusieron rumbo a las Fauces del Dragón, y efectivamente se encontraron con un canal de difícil navegación, pero que su timonel manejó con habilidad, llevándoles a una pequeña playa en la que se podían ver los restos de madera de lo que parecía ser una chalupa. Mientras anclaban el Maldición de Besmara en el canal, los aventureros se dirigieron a la playa. Allí, Vanderlay encontró entre los restos de la chalupa una chapa con el nombre del barco de Rotgram, el Beso de Bruja, y Shen encontró huellas de aspecto humanoide que se adentraban en la jungla, hacia las alturas de la isla. Sorprendido, Echidna vio varios cuerpos que flotaban entre las aguas, aparentemente ahogados, y al acercarse, fue atacado por sorpresa por un numeroso grupo de lacedones, muertos vivientes acuáticos que aparecieron de entre las aguas, atacando a los aventureros, que comenzaron deshaciéndose de ellos sin problemas, hasta que tuvieron que enfrentarse con sus líderes, una raza de cambiaformas muertos vivientes marinos llamados brykalakas, que pusieron en graves problemas a los aventureros, centrando sus ataques en Yana, que era la que más daño podía hacerles a través de su magia divina. Ron se apresuró a intentar protegerla, pero fue gravemente herido, y finalmente tuvo que ser Yana quien se teleportara junto a él al Maldición de Besmara. Mientras luchaban con los brykalakas, Pirkles recibió un aviso empático de Sven, su rana familiar, que se encontraba en el barco, avisando de que estaban en peligro. 

Y efectivamente, cuando aparecieron en el barco, Yana y Ron tuvieron que hacer frente a un nuevo grupo de brykalakas y lacedones que luchaban contra la tripulación del Maldición de Besmara. En la playa, Shen, Vanderlay, Echidna y Pirkles consiguieron acabar con sus enemigos, y el hechicero en cuanto pudo les llevó al barco, donde se unieron a la melée, hasta que finalmente, sobre todo gracias a la energía positiva canalizada por Echidna y Yana, consiguieron derrotar y alejar a la horda de muertos vivientes. Al parecer, localizar al Quilla iba a ser más difícil de lo que pensaban... 

sábado, 28 de octubre de 2017

EL SILMARILLION

El SimarillionEl Simarillion by J.R.R. Tolkien
My rating: 5 of 5 stars

He viajado por muchos mundos. De Invernalia a Darujhistan. De Cuatro Esquinas a Tres Mares. De Tigana a Melniboné. De Avalón a Palanthas. De Belgarath a Aguasprofundas.

Pero sólo cuando llego al Sirion, solo cuando vuelvo a Doriath, solo cuando las torres negras de Thangorodrim se ven en la distancia, solo cuando se escucha el rumor de las fuentes de Gondolin... sólo entonces sé que estoy en casa.



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domingo, 22 de octubre de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: EL PRECIO DE LA INFAMIA (II)

Después de aceptar la oferta de Arronax Endymion, los aventureros se reunieron a bordo del Maldición de Besmara para tratar diversos planes, además de su viaje a Muelle Infierno. Vanderlay decidió ponerse al frente del Sonrisa de Bufón, que aún se encontraba anclado en Fuerte Lack, con lo que el bardo se convertiría en capitán de su propio barco. Sus compañeros estuvieron de acuerdo, aunque menos unanimidad hubo a la hora de confirmar el nombramiento de Echidna como Almirante, y que Shen reclamó el puesto como evolución natural de su capitanía. 

El asunto no quedó zanjado, pero se pusieron en camino hacia Muelle Infierno, donde acudieron al Teatro de la Corrupción para ser testigos de sus acciones de propaganda contra Endymion. Efectivamente, durante la actuación, la cantante chelia que actuaba dirigió varios improperios contra el señor de Muelle Infierno y sobre su lealtad al Imperio Chelio. Después de comprobar que además de la cantante la troupe contaba con una especie de matón que se ocupaba de la seguridad y alguien que se encargaba de efectos mágicos, abandonaron el teatro, para volver después e investigarlo. 

En Cheliax siempre han sido muy de demonios... 


A pesar de que recurrieron a la invisibilidad, fueron sorprendentemente descubiertos por un guardia fuertemente armado, por lo que decidieron retroceder y buscar una forma alternativa de acercamiento. Vanderlay utilizó su Sombrero de Besmara para hacerlo desde el agua, pero tras descubrir Pirkles que el guardia era una ilusión, él y Shen se adelantaron a los demás... encontrándose siendo atacados por un diablo astado, que les dijo actuar en nombre de Arronax Endymion. Los aventureros tuvieron grandes problemas para hacer frente al diablo, que estuvo a punto de acabar con el propio Capitán Shen, y al que la magia de Yana, Pirkles, Echidna o Vanderlay apenas hacía daño. Dándose cuenta de que Yana era quien curaba a los demás, concentró sus ataques en ella, mientras Vanderlay les daba apoyo desde el mar. Yana, Pirkles y Shen recibieron peligrosas heridas que no dejaban de sangrar, pero finalmente el Capitán consiguió acabar con el diablo. Atónitos se encontraron con que sus hechizos de curación no bastaban para cerrar las heridas que la cola del diablo les había abierto, y tuvieron que gastar un tiempo precioso junto al teatro hasta que Echidna, Pirkles y Yana consiguieron restañar las heridas y evitar que siguieran sangrando. Se adentraron en la teatro, pero allí fueron emboscados por el matón al que habían visto antes, que golpeó a Vanderlay con todas sus fuerzas, y viendo el tigre de dientes de sable que se acercaba a ellos (su demora a la hora de entrar había dado tiempo a la troupe a prepararse), decidieron huir. Pirkles se llevó a Shen y a Ron, que dominado por algún hechizo había comenzado a desprenderse de su armadura; y Yana, tras ser alcanzada por el tigre, se teleportó junto a Echidna, dejando a Vanderlay, que utilizó su magia de salto dimensional para salir del teatro y, con el Sombrero de Besmara, volver al Maldición de Besmara. 

Allí, finalmente, consiguieron eliminar los efectos de las heridas causadas por el diablo, y pudieron recuperarse, hasta que al día siguiente llegaron noticias de que Arronax Endymion había atacado a una troupe de actores que se habían visto obligados a huir de Muelle Infierno. Todo el mundo estaba convencido de que el Señor de Muelle Infierno era un vasallo de Cheliax, y los aventureros decidieron poner tierra de por medio entre ellos y Endymion. Fueran ciertas o inciertas las palabras del diablo, fuera como fuera, el Señor de Muelle Infierno no estaría demasiado contento con ellos. Lamiéndose las heridas, viajaron hasta Trono de Besmara, donde al menos Sandara Quinn estuvo de acuerdo en ponerse al frente de una escuadra que se uniría a la flota de los aventureros. Finalmente, dieron también con Merrill Palo Respetable, que aportó otro escuadrón a su flota. 

Con tres escuadrones ya junto a ellos, decidieron que había llegado el momento de encontrar a Rotgram el Quilla e interrogarle acerca de Harrigan...