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martes, 18 de octubre de 2011

X-FACTOR: SUCEDIÓ EN LAS VEGAS.

                Si ayer hablábamos de DC, hoy toca centrarnos en uno de los tomos de la Casa de las Ideas; el primer tomo del nuevo volumen de X-Factor, que recoge los números 207 a 212 de la cole en su numeración yanqui (recordad que, como en otras colecciones, en X-Factor se sumaron todos los números de los diferentes volúmenes, de modo que no hace mucho “celebramos” el 200). El título del tomo es “Sucedió en las Vegas”, y todo el mundo conoce el dicho… lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas. Salvo que en este caso, lo que pasa en las Vegas, viene Peter David y nos lo cuenta.


                Y deberíamos darle las gracias por ello, porque la historia es acojonante, demostrando que Peter David sigue siendo un gran escritor, y su X-Factor, una colección de referencia. Tras haber conseguido a una alineación de lo más… no sé ni cómo definirlo, y haber reunido a Madrox, Fortachón, Syrin (Banshee), M, Layla Miller, Darwin, Longshot, Estrella Rota y Ríctor, Peter David parece decidido a seguir sorprendiéndonos con cada uno de sus números. Y lo hace. Vaya si lo hace. De forma magistral y mezclando dos líneas argumentales, al tiempo que prepara una tercera. ¿A grandes rasgos? Por un lado, tenemos a Hela, en plan femme fatale protagonista de cualquier film de cine negro (o de la propia línea de Marvel Noir, que bastante ha abusado de ese concepto), entrando en el despacho de Madrox para solicitar los servicios de Factor-X (vale, no dice que es ella… pero se nota)  para recuperar un talismán que le ha sido robado. ¿Os lo creéis? No, claro, que no, yo tampoco. Pero ahí están Madrox y compañía, y con ellos, sí cuela. Por otro lado, Loba Venenosa regresa al grupo. Tras su estancia en X-Force y su relación con el príncipe lobo asgardiano Hrimhari, Rahne está embarazada y vuelve junto a su antiguo novio (o interés romántico, que no lo tengo muy claro), Ríctor… para encontrarse con que Ríctor ha decidido cambiar de acera y ahora está “conociendo” a Estrella Rota. Y por otro, M tiene que atender a una mujer con extraños sueños… y bueno, esta historia continuará en los siguientes números.


                Si la historia de Hela es entretenida y bien llevada, David consigue la verdadera genialidad en la trama que envuelve a Rahne, Ríctor y Estrella Rota. Peter David maneja con gran habilidad a los tres personajes, desenvolviendo el triángulo amoroso más divertido de los últimos tiempos. Y es que claro, Rahne no lleva demasiado bien que su antigua pareja ahora esté descubriendo los placeres de tener a otro hombre como amante, lo que provoca una serie de escenas geniales y diálogos aún mejores. De hecho, una de las frases de Rahne cuando habla con Ríctor pasará a mi mundo de frases legendarias: “si hubieras estado más dentro del armario, hubieras estado en la maldita Narnia”. Me parto, vamos. Y es que David ha sabido manejar perfectamente el escándalo que provocó al sacar definitivamente a Estrella Rota del armario y vincularlo a Ríctor, normalizando una relación que Marvel llevaba oscureciendo durante un par de lustros.      


                En fin, una historia completa, absolutamente genial, y encima ilustrada por una gran dibujante, Emanuela Lupacchino, con una ayuda del ya habitual Valentine de Landro, con un estilo que da una importante continuidad a los estilos de los diferentes dibujantes que han pasado por la serie desde que Ryan Sook cogiera los lápices en los primeros números del actual volumen de X-Factor, en los días posteriores a la Dinastía de M. Imprescindible.

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