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domingo, 3 de diciembre de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: EL PRECIO DE LA INFAMIA (VI)

Después de conseguir acabar con la Reina del Sudario en el interior de la Torre Negra, los aventureros salieron al exterior de nuevo, teleportándose fuera con Yana y Pirkles, y regresaron a la cala en la que habían desembarcado, llevando ya con ellos el Beso de Aiger. Pero cuando llegaron a la playa, vieron que había un barco cerca del Maldición de Besmara, y que en este habían retirado sus banderas, ocupando su lugar un símbolo que Pirkles reconoció como el emblema de El Barracuda, el hijo de la capitana Aiger. Utilizando el sombrero de Besmara de Vanderlay para llegar al Maldición, donde vieron a algunos de sus antiguos tripulantes siendo utilizados como escudos humanos para evitar un posible ataque. Cuando llegaron junto a su barco, les lanzaron una escala, permitiendo que uno de ellos subiera para negociar. Sobre la cubierta del Maldición de Besmara, el capitán Shen se encontró con El Barracuda, cuya tripulación había tomado el barco, y que se mostró dispuesto a negociar con Shen su devolución a cambio de la espada que habían conseguido en la torre y que perteneciera a su madre. Tras una breve conversación, Shen aceptó entregarle la espada a cambio de la devolución del Maldición de Besmara y de la incorporación del navío del Barracuda en uno de los escuadrones de su flota, el Escuadrón Perdido, con Vanderlay como comodoro. Y nada más cerrar el trato, el Barracuda avisó a Shen de que había rumores de que la flota de Harrigan había abandonado su refugio y había partido en dirección a la Isla de los Ojos Vacíos. De inmediato, los aventureros se dirigieron a toda vela hacia la isla, consiguiendo en el camino Yana levantar la maldición de la Reina del Sudario sobre  Shen. 

En el camino, consiguieron reunirse con Echidna, que había partido de Fuerte Lack junto a los cuatro escuadrones que formaban el Escudo de los Grilletes, consiguiendo organizarse a tiempo de hacer frente a la flota de Harrigan, formada por tres escuadrones liderados por la segunda de Harrigan, una maga llamada Adelita Doloroso. La batalla fue cruda, siendo las Águilas de Drale del capitán Merrill Palo Respetable el primer escuadrón en ser destruido por completo, y aunque consiguieron resistir y hundir dos de los escuadrones de Doloroso, finalmente todas las fuerzas aliadas de los aventureros fueron derrotadas, y el Amargura abordó al Maldición de Besmara, siendo derrotados y aprisionados los aventureros. 

Despertaron sin Pirkles en un puñado de celdas con barrotes y paredes de piedra, una estructura que Emily y Vanderlay reconocieron como la cárcel de la fortaleza de Harrigan en la Isla Gannet. Allí se encontraron con viejos conocidos, miembros de la vieja tripulación del Amargura, la hechicera Quisquillosa Cuarto de Penique y el viejo cirujano, que había sufrido menos sinsabores que su compañera, cruelmente mutilada por Harrigan. El cirujano les contó que Harrigan les había aprisionado y torturado cuando le hicieron un comentario sobre su gestión del barco tras el motín de Plugg y el robo del Promesa de Hombre por los aventureros. Heridos y sin armas ni equipo, Shen consiguió liberarse de los grilletes, para luego soltar a Vanderlay y al resto de sus compañeros. El joven bardo les avisó de que se acercaba alguien a tiempo de que pudieran simular seguir atrapados, aunque Yana lanzó un hechizo paralizante sobre la persona que apareció, que resultó ser Pirkles, que venía delante de la vieja maestra de armas del Amargura, Riaris Krine, que amenazó con matarlo si no les veía a todos, y con matar a sus compañeros desaparecidos si alguno la atacaba. Finalmente, Riaris Krine encerró a Pirkles, al que habían flagelado, y se marchó, aunque Vanderlay escuchó algunos quejidos y gruñidos procedentes de más allá de la puerta, en el lugar que el Quilla había llamado "el patio de los Pescuezos", sabiendo el joven bardo que estos "Pescuezos" eran una raza de trolls marinos. 

Después de que Yana y Echidna mejoraran sus condiciones de salud, decidieron tratar de escapar, recuperar su equipo y a sus amigos, comprometiéndose Vanderlay con volver en cuanto fuera posible para liberar al cirujano y a la mutilada hechicera. Finalmente, salieron de la cárcel rodeados de la burbuja de invisibilidad de Vanderlay, pero Pirkles hizo ruido, atrayendo la atención de los Pescuezos y de una sacerdotisa de Norgorber, con lo que comenzó la lucha en la gran sala. Shen consiguió matar a la sacerdotisa, robándole su espada corta para hacer frente a los Pescuezos, que pusieron en serio peligro a los aventureros. Llevado por el miedo del momento, uno de los hechizos de Pirkles incluso hirió de gravedad a Echidna, que hubiera muerto de no haber sido por la intervención de Yana. Mientras Shen y Ambys trataban de hacer frente a los Pescuezos, Vanderlay pudo comprobar que el ruido provocado por su combate había alertado a los guardias, que ya se preparaban para atacarles si salían de aquella habitación, y Emily, Yana y Pirkles se encontraron en algunos momentos rozando la muerte, aunque consiguieron acabar finalmente con uno de los Pescuezos y hacer que el resto se retiraran, huyendo hacia el mar para regenerarse...

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